Atlixco, a 33 km de Puebla, es una tranquila ciudad a los pies del Popo rodeada de flores. Te sugerimos estacionar en el centro para poder pasear a gusto. En el zócalo encontrarás la Parroquia de la Natividad, con sus bellas cúpulas. Detrás, el Ex-convento del Carmen alberga el Museo de las Culturas del Valle de Atlixco. Dirígete a continuación hacia el cerro San Miguel, donde se celebra la famosa fiesta del Huey Atlixcayotl. Admira la portada barroca de la Capilla de la Tercera Orden antes de llegar al Ex-convento Franciscano (s. XVI), el más antiguo edificio de Atlixco. Antes de irte, no dejes de comprar flores y plantas en Colonia Cabrera. Si tienes hambre, prueba la famosa cecina o unas deliciosas nieves.

Vamos ahora al Popo. Dirígete hacia Metepec y continúa por la carretera montaña arriba, (tan cerca ya del Popo que hay días que incluso lo puedes oír) hasta San Baltazar Atlimeyaya, un pequeño pueblo famoso por sus criaderos de truchas y restaurantes familiares, muy populares los domingos.

Explora dos de los ex-conventos franciscanos, imponentes como fortalezas, que son tan interesantes como poco conocidos. En el pequeño poblado de Tochimilco te sorprenderá el Ex-convento Franciscano de la Asunción de Nuestra Señora (s.XVI). Puedes entrar al templo y al atrio, presidido por una fuente mudéjar.

La siguiente parada es el Ex-convento de San Martín de Tours (s. XVI) en Huaquechula, con su exquisita decoración en la portada, capilla exterior y puerta lateral. Una piedra tallada con símbolos prehispánicos a pie de muro nos recuerda quién construyó esta auténtica fortaleza. Admira los retablos y visita el Museo de sitio, con códices antiguos y una sección dedicada a la Fiesta de muertos, de gran tradición local.